Detesto las frases hechas. Son predisponentes y en muchas ocasiones te llevan a la frustración. Te impiden ser creativo porque son hechos supuestamente inamovibles: “el tren pasa una sola vez” ¿porque?¿quien lo dijo? Si yo lo veo pasar a cada rato por la estación de mi barrio.
Con respecto a los hijos, hay dos frases hechas claramente negativas que me marcaron mucho y que pretendo no hacer lo mismo con ellos.
1- “Los hombres no lloran”: jamás les diría algo así a mis hijos. Tengo esa frase retumbando en mis oídos, proveniente de la boca de los adultos que me rodearon desde los primeros años de mi vida. ¿Cuantos canceres, infartos y demás enfermendades nefastas hay detras de esa frase? ¿Cuanta angustia contenida? Esa frase nos prohibe exteriorizar la angustia que nos provoca un determinado hecho (por más tonto que sea). Y lo que no se exterioriza, se queda adentro haciéndonos daño interno. Daño que nos debilita y nos hace más permeables para recibir enfermedades (algunas de ellas incurables). Por eso yo les digo a mis hijos cuando lloran: “llore mi hijo, que hace bien, llore todo lo que tenga que llorar y sáquese la angustia que tiene adentro”. “Hay que sacarlo todo afuera” decía sabiamente el Tano Piero.
2- La segunda no es una frase hecha, pero tiene que ver con la elección que uno debe tomar en un determinado momento. Casi todos mis amigos (y me incluyo) siguieron una carrera que les permitiera ganar dinero y asegurarse un futuro. No esta mal. Pero si esa es la única razón por la que se sigue un camino, tarde o temprano uno lo termina sufriendo y de ahí a la infelicidad, hay un solo paso (y muy cortito). A mi me gustaba la música (mucho, muchísimo y me sigue gustando). Yo quería ser músico, pero mis padres (con lógico temor y preocupación por mi porvenir) solían repetirme una frase que aún hoy retumba en mis oídos (y cuando puedo, se las reprocho): “Mirá que Charly García hay uno solo”. Y yo, con mis inseguridades encima, de a poco me fuí abriendo de todas esas cosas que tanto placer me provocaban: armar una banda, escribir canciones, arreglarlas, cantarlas en público. Hoy después de tanto años, he perdido esa inspiración (trato día a día de recuperarla). Es cierto que Charly hay uno solo, pero no hay una sola persona que viva de la música: profesores, concertistas, autores, jingleros, etc. Ese debería haber sido mi razonamiento ante la sentencia: “Charly García hay uno solo”. Esta claro que no puedo achacarle toda la responsabilidad a mis padres (tal vez algún día lean esto). Es cierto también que yo fui un vago que nunca me puse a estudiar música como corresponde y que hubo un momento en que la decisión pasó a ser mía y yo no tuve las agallas suficientes (que miles si tuvieron) como para dedicarme. En base a esta experiencia mía es que yo siempre les digo a mis hijos: “chicos, cuando termine el secundario (que es, junto al jardín y al primario, la época en donde la máxima obligación de la gente es divertirse) dedíquense a hacer lo que más les gusta. Si ustedes hacen las cosas con felicidad y alegría de hacerlas, el resto (dinero, etc) viene solo”.
Aclaro que adoro profundamente a mis padres, por más que nunca se los diga (otra consecuencia de la frase: “los hombres no deben llorar…ni sensibilizarse de modo alguno”). Y una frase del Che para mis hijos: “Hay que endurecer el corazón pero sin perder la ternura jamás”
Sofi escribió,
Septiembre 16, 2007 @ 7:50 pm
Entonces no detestas las frases hechas ¿?¿?¿?
Y una frase del Che para mis hijos: “Hay que endurecer el corazón pero sin perder la ternura jamás¨
hernan escribió,
Septiembre 16, 2007 @ 7:53 pm
Esa no es una frase hecha
Sumate a la campaña “El trabajo no dignifica” « “La Edad de los Porque” (blog para papás). Se aprende en la escuela, se olvida en la guerra, un hijo te vuelve a enseñar. escribió,
Septiembre 18, 2008 @ 9:46 pm
[...] he escrito en otros artículos de este mismo blog sobre las frases hechas. A una de ellas quiero referirme en este artículo para dejar de lado un concepto que al ser [...]
Se fue Marcelo, el Quiosquero del barrio « “La Edad de los Porque” (blog para papás). Se aprende en la escuela, se olvida en la guerra, un hijo te vuelve a enseñar. escribió,
Noviembre 29, 2008 @ 1:31 pm
[...] fue Marcelo, el quiosquero. Recurriendo a una frase hecha, siento que los que estamos de este lado, perdimos una batalla, no la guerra … la guerra ya [...]