¿Que me gustaría que me regalen para este Día del Padre? No quiero caer en el lugar común de decir: “con recibir el afecto de los hijos me alcanza”, pero más allá de que a uno siempre le gusta que lo sorprendan con algo, a mi me sobra con el simple hecho de escuchar a Juan (sin que él me vea) repitiéndole a sus amigos, las palabras exactas que le dije yo a él sobre el partido de fútbol que vimos en la tele, o que en la calle vean a Rami y me digan “es igual a vos”, o que Cata (solo a veces, no quiero herir susceptibilidades) se sienta molesta a la noche cuando está en la cama conmigo y llega Sofi a involucrarse en ese momento tan nuestro.
Claro, aquí caemos en el tema de la idolatría que sienten los hijos por los papás a esta temprana edad. Esa utopía de pensar que todo el mundo se puede equivocar menos los padres de uno, nos trae más de un disgusto después de grandes al comprobar que no es tan así.
Y ahí vuelvo a lo que escribí aquí mismo, para el Día del Padre pasado: seamos amigos de nuestros hijos, ¿quien dijo que esta mal? Ellos necesitan saber que somos personas simples, comunes, con aciertos y virtudes, como sus amigos.
El creernos invulnerables genera una distancia y esa distancia censura el diálogo entre papás e hijos: “¿como voy a decirle a mi papá que me equivoqué?”, y yendo un poco más lejos, en esta sociedad machista: “¿como aceptar adelante de mi viejo que me gusta una mina que me hace llorar porque no me da bola?”.
Deberíamos sortear esas barreras, superarlas y llegar a tener un diálogo más fluido con los hijos. Ese que se tiene con un amigo. Que ellos sepan que a nosotros también nos pasó y no nos animábamos a hablar.
No hay amigo en el mundo que los quiera más que el papá. El consejo de un papá es el consejo de un amigo pero con muchos más años de experiencia que los amigos comunes.
No se si yo podré lograr ese vínculo en el tiempo, al menos voy a intentarlo, a algún lado voy a llegar y mis hijos continuaran el camino y mis nietos, bis nietos, FELIZ DÍA DEL PADRE PARA TODOS LOS PAPÁS!!! En especial al mío, que con sus aciertos y errores, siempre estuvo al lado mío y de mis hijos, gracias papá…
